Resumen
Los procesos de urbanización inducen cambios en la cobertura de suelo en forma de pérdida de biodiversidad, de las superficies agrícola, una reducción de la superficie forestal, y en definitiva, en cambios en el hábitat a escala local, regional y mundial. El objetivo principal de la investigación es analizar las del crecimiento urbano a escala regional, abordándolo desde los cambios de cobertura del suelo (Land Use Land Cover Change en inglés). En segundo lugar, se pondrá el foco en los factores que condicionan este crecimiento como los socioeconómicos (crecimiento poblacional y de vivienda, crecimiento económico) y en los cambios en la planificación urbana, como los introducidos en el Plan Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS) vigente desde el año 1994. En este sentido, se ha comprobado como algunos usos del suelo, como los usos residenciales, conducen directamente a un cambio en las coberturas (Verburg et al., 2009). Además, considerando lo urbano como una “cobertura y uso del suelo, superficies impermeables y otras manifestaciones del entorno construido; no mide la población ni la densidad de población” (Karen C. Seto, Michail Fragkias, Burak Guneralpa, 2012). En este sentido, abordar el crecimiento urbano desde los cambios en la cobertura del suelo permite integrar información biofísica, demográfica y otros factores para su análisis, y no sólo demografía y vivienda como se hace para el PRMS (Puertas et al., 2014). Para ello, se utilizaron imágenes satelitales desarrolladas por CONAF, entre los años 1997 y 2013, agrupando las coberturas de suelo en seis categorías grupos (agrícola, urbana, suelo desnudo o de escaza vegetación, bosques/plantaciones y pastizales, cuerpos de agua y glaciares, humedales). Los principales resultados reflejan un aumento del crecimiento del área urbana de 60.158 hectáreas a 134.760 hectáreas en la región de estudio, entre los años 1997 y 2013, correspondiendo un aumento de un 124% la superficie urbana o construida. Por su lado, la población en la región aumentó un 26% de la población entre 1992 y 2017; el número de viviendas aumentó un 46% entre 1992 a 2017; el PIB de la región aumentó un 156% y a nivel nacional un 168%; los permisos de edificación entre 1992 y 2018 aprobaron 191.555.003 m2 para construir a nivel regional. Además, el PRMS entró en vigencia en 1994, señalando que el área urbana debe corresponder a un total de 59.330 Ha, y posteriormente tuvo cuatro importantes modificaciones: 1997, incorporando la provincia de Chacabuco, incorporando 19.465 Ha; 2003, incorporando los Proyectos Urbanos de Desarrollo Condicionado en usos silvoagropecuarios; 2006, abordando tota la región e incorporando los centros poblados que no cuentan con un instrumento de planificación, definiendo 13.177 como área urbanizada y urbanizable; 2013, incorporando 10.207 Ha para urbanizar. Los resultados buscan aportar a las políticas de usos de suelo y de planificación urbana, con especial atención a promover los espacios de conservación para la región metropolitana. Finalmente, se plantea como futura línea de investigación comparar la cobertura urbana de la superficie urbana en base CONAF con los usos del suelo planificados, desde una perspectiva de la geografía legal.
Juan Pablo Schuster Olbrich
jpschuster@uc.cl
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Chile |
| Doctorado en Geografía |
| Universidad Autónoma de Barcelona |
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España Tutor: Dra. Carme Miralles-Guasch |
