Resumen
Actualmente, un tercio de la población mundial vive en áreas metropolitanas de acuerdo con el reporte del estado mundial de las metrópolis (UN-Habitat, 2020)[1]. La consideración de la escala y la magnitud de los problemas que debe ser resuelta por las metrópolis, hacen parte de los desafíos para el gobierno metropolitano. Sin embargo, no existe una relación directa entre la metropolización y la consolidación o construcción de estructuras de gobierno a esta escala (Metrópolis, 2014). En distintos contextos, desde la gobernanza metropolitana, han surgido mecanismos e instrumentos que permiten o sirven para el trabajo coordinado entre los diferentes actores con el fin de abordar los asuntos metropolitanos (Andersson, 2015). A su vez, existe un vacío en la identificación y estudio de este tipo de mecanismos e instrumentos, y las prácticas derivadas de su implementación en países en desarrollo.
Los Hechos Metropolitanos (HM) en Colombia son un instrumento para la gobernanza metropolitana que ha sido incorporado en las prácticas de planeamiento estratégico y espacial enfocadas hacia un desarrollo sostenible[2]. De las 6 áreas metropolitanas oficialmente constituidas en Colombia, Barranquilla (AMBQ) y Bucaramanga (AMB), son áreas metropolitanas de tamaño medio, conformadas al inicio de la década de 1980. Dadas sus condiciones geográficas y sus procesos de planeamiento desde lo local, estas dos áreas han diseñado pautas para su planeamiento espacial desde el año 2000, implementando y articulando los HM.
Este estudio considera la interrelación entre los procesos de re-escalamiento, la gobernanza metropolitana y la planeación, como una articulación que está orientada hacia la construcción de un “nuevo” metropolitanismo del Sur[3]. La pregunta de investigación busca entender cómo operan la meta-gobernanza y la colibración[4] (Jessop 2003, 2013, 2016) en las áreas metropolitanas de Barranquilla y Bucaramanga en Colombia, a través de las prácticas emergentes de planificación metropolitana entre los años 2000 a 2019, y cómo esto constituye un “nuevo” metropolitanismo. La identificación de las trayectorias de re-escalamiento de los Hechos Metropolitanos Ambientales (HMA) son la base para determinar las estructuras de oportunidad política y la formación de capital cívico. Para el marco analítico son consideradas, además, las diferentes tensiones que surgen de la interacción entre el gobierno nacional y el local en un proceso de descentralización: fragmentación (Harkness et al., 2019; Deslatte & Feiock, 2019). vs. cooperación (Zimmermann, 2011).
Este estudio comparativo busca contribuir desde lo teórico en la conceptualización de los HMA, las estructuras de oportunidad política y el “nuevo” metropolitanismo como construcción desde la práctica. También busca contribuir en la descripción de realidades empíricas en contextos específicos, como referencia para otras metrópolis de tamaño intermedio en América Latina. Una comprensión más detallada de las trayectorias de los problemas metropolitanos contribuirá a un mejor entendimiento de las ventajas, desventajas, y desafíos de la gobernanza metropolitana articulado a los procesos de planificación a esta escala.
Palabras clave: Gobernanza metropolitana, Hechos Metropolitanos Ambientales, planificación metropolitana, re-escalamiento, meta-gobernanza, ¨nuevo¨ metropolitanismo, desarrollo sostenible.
[1] El estudio de ONU Hábitat muestra que en el mundo hay más de 1934 metrópolis con más de 300.000 habitantes. Al menos el 60% de la población mundial se encuentra en estas zonas. 34 metrópolis han superado los 10 millones de habitantes, mientras que 51 tienen una población de 5 a 10 millones; 494 de 1 a 5 millones; y 1355 de 300.000 a 1 millón. En América Latina y el Caribe hay 215 metrópolis distribuidas en 6 metrópolis con más de 10 millones de habitantes, 3 metrópolis en el segundo rango, y 65 metrópolis en el rango entre 1 y 5 millones de habitantes. Las otras 141 metrópolis tienen entre 300.000 a 1 millón de habitantes.
[2] El estudio de Medina y Bermúdez en el 2010 considera que, en Colombia, una visión metropolitana y regional es favorable para el fortalecimiento de mecanismos de coordinación interinstitucional e intermunicipal en materia de sostenibilidad ambiental urbana. También resalta la necesidad del desarrollo de capacidades de coordinación interinstitucional y capacidades técnicas de planeación entre otras, para responder a los desafíos urbanos ambientales.
[3] El metropolitanismo es visto como una escuela de pensamiento de la planificación (Yaro, 2012). Esta perspectiva promueve el desarrollo urbano en referencia a una ciudad central y sus alrededores, y dentro de un límite definido. Tiene sus raíces en empoderar a diferentes actores para que trabajen juntos para mejorar su calidad de vida. Esta perspectiva aún no aborda lo que significa el metropolitanismo para otras ciudades de tamaño medio, particularmente las ciudades del Sur Global.
[4] Collibration en inglés (Jessop, 2016). Para Jessop, este concepto corresponde a los diferentes pesos de los modos de gobernanza que, ensamblados en acuerdos de gobernanza en un nivel superior o más amplio de organización social, está mejor adaptado para coordinar relaciones sociales complejas. Frente a la meta-gobernanza, hace referencia al nuevo rol del estado como integrante de procesos plurales y negociables, lo cual implica además un rol menos centralizado en sus funciones. (Jessop, 2003)
Ethel Segura Duran
ethel.duran.19@ucl.ac.uk
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Colombia |
| PhD Development Planning |
| University College London – UCL |
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Reino Unido Tutor: Dr. Catalina Ortiz |
